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La evolución de los sistemas Core: De los Mainframe al SaaS

Las funcionalidades criticas ofrecidas por los sistemas core, que van desde el desarrollo de productos hasta la suscripción, la tarificación, la facturación, los siniestros y demás, son fundamentales para el éxito de las aseguradoras generales (P&C). Desde las líneas personales hasta las comerciales y especializadas, y tanto si su objetivo principal es crear productos diferenciadores, mejorar la experiencia del cliente, introducir nuevos modelos de negocio o simplemente lograr la eficiencia operativa, los sistemas core son un elemento clave en la ejecución de cualquiera de estas estrategias. Se sabe que los seguros generales (P&C) están cambiando más rápido que nunca, pero ¿cómo han evolucionado a lo largo del tiempo? En este artículo, analizamos de forma simplificada cómo los sistemas core se han transformado desde un punto de vista tecnológico y su evolución desde los mainframes heredados hasta el software como servicio (SaaS).

Ver también: Nuestra guía sobre el mejor modelo de despliegue para tu negocio.

1ª generación:

Después de años dependiendo de las hojas de papel como único sistema de registro, el auge de la informática convirtió el mainframe en la primera gran generación de tecnología adoptada por las aseguradoras. Desde la década de 1960, estos sistemas mainframe se basaban a menudo en el lenguaje de programación COBOL para desarrollar software de seguros a medida y que presentaba la información al usuario final en un terminal de pantalla verde. Al ser una novedad en la época, los mainframes proporcionaran a las compañías de seguros un procesamiento y almacenamiento de datos con una potencia inigualable. Sin embargo, esos sistemas demostraron ser poco flexibles y difíciles de mantener in situ, requiriendo numerosos proyectos de recodificación para poder realizar cambios sencillos e integrarse con ellos. Aunque muy lento y unidimensional, los mainframes dieron a las compañías aseguradoras un camino por el que avanzar.

A medida que el mundo empezó a adaptarse a los lenguajes de programación más modernos, como el Javascript a finales de los años 90, y cuando los equipos de IT originales se empezaron a retirar, encontrar personas con los conocimientos necesarios para mantener y dar soporte a estos sistemas de mainframe y su software anticuado se convirtió en un desafío por derecho propio.

2ª generación:

En torno al cambio de milenio, vimos la continua expansión de la Internet y la introducción de sistemas core aseguradores basados en la web y desplegados en las ubicaciones físicas de las aseguradoras. Los equipos de IT ya no tenían que empezar de cero y con desarrollos proprios ya que los proveedores de tecnología se habían dado a la tarea de crearlo para la industria. Esto liberó los recursos de IT, pero la gestión diaria de los sistemas fue un desgaste muy elevado de recursos. Si bien la funcionalidad inicial de estos sistemas proporcionó a las aseguradoras una base sobre la que podían llevar a cabo sus negocios, estas seguían necesitando una gran cantidad de proyectos con código personalizado que les permitiera satisfacer sus necesidades y diferenciarse de sus competidores.

Al igual que con los mainframes, el reto que suponía la inversión inicial para establecer la infraestructura física, el almacenamiento y el hardware que la acompaña se mantenía. Pero una vez superado, el verdadero desafío era la actualización del software. Algunas aseguradoras tenían un grado de éxito insignificante a la hora de mantenerse actualizadas y aprovechar los beneficios de las nuevas funcionalidades y de las mejoras del rendimiento, mientras que otras se quedaron años por detrás de las últimas versiones de sus proveedores y terminaron teniendo sistemas heredados de facto. Estos desafíos obligaron a los recursos de IT a mantener el statu quo y a liberarse de la deuda técnica que había surgido debido a las personalizaciones innecesarias sólo para superar un doloroso proceso de actualización a cada dos años.

3ª generación:

Ya en la década de 2000, la adopción del cloud computing aumentó y en especial el SaaS. Con el tiempo, las aseguradoras empezaron a probar la administración propia o colaborando con terceros para alojar sus sistemas core en la nube. Mientras este paso primer paso hacia la nube ayudó a las aseguradoras a superar los obstáculos iniciales de la infraestructura física y de los servidores y a proporcionar alta disponibilidad y escalabilidad, estas todavía se enfrentaban a los desafíos de las actualizaciones, del mantenimiento y del soporte técnico. Quedó claro que el mero hecho de deshacerse de su infraestructura en sus instalaciones y reconstruirla en la nube era la receta necesaria para lo que se convertiría efectivamente en un sistema heredado “moderno”.

2013 vio a los primeros adoptadores de SaaS en la industria de los seguros, pero no fue hasta el 2018 que la industria vio un punto de inflexión en la adopción de este modelo. Durante el primer trimestre de 2020, los principales proveedores indicaron que la demanda de sistemas de gestión de pólizas basados en la nube se encontraba en el rango del 80-90% y que muchos de estos sistemas se desplegaban a través de SaaS. Hoy en día, estas soluciones dinámicas y de baja codificación ofrecen a los aseguradores sistemas altamente configurables y flexibles, siempre actualizados y proporcionan un amplio número de integraciones con el ecosistema de seguros, cada vez más abierto y accesible para las nuevas Insurtech se incorporen cuanto antes. Estas características del SaaS proporcionan a las aseguradoras una mayor velocidad y agilidad operativa, un menor coste total de propiedad (TCO) y sitúan a IT como un partner del negocio para que se puedan centrar en la innovación y garantizar que no pierden las nuevas oportunidades de mercado.

El futuro de los sistemas Core

Hasta que llegue la próxima tecnología disruptiva, el SaaS parece ser el modelo de despliegue que está aquí para quedarse. Lo bueno del SaaS es que permite a las aseguradoras sacar partido de las mejoras incrementales realizadas tanto a un nivel de software como de servicios (la segunda “S” de SaaS), que impactan en la experiencia general de las aseguradoras. Por ejemplo, algunas de las mejoras que estamos aportando a nuestra solución SaaS en Duck Creek están orientadas a dar a las aseguradoras un mayor control y visibilidad de sus entornos al mismo tiempo que ofrecen funcionalidades que mejorarán aún más sus DevOps.

Con los sistemas core SaaS de baja codificación acercando más que nunca negocio a IT, está claro que ya está en marcha una nueva era de innovación.

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